Adolfo da lectura al manifiesto de Manos Unidas

Enmarcado en la tradicional jornada del ayuno voluntario que Manos Unidas organiza cada año, Adolfo, en representación de los profesionales de la restauración toledana, que este año se encuentra de celebración por ser Toledo la Capital Española de la Gastronomía. Así y de este modo, en un argradable clima, Adolfo dio lectura al manifiesto que recogemos a continuación:

Manos Unidas nacio?, hace casi sesenta an?os, para luchar contra el hambre y sus causas en el mundo. A pesar del gran esfuerzo ya realizado para contener esa lacra, todavi?a unos 800 millones de personas siguen pasando hambre, segu?n datos de la FAO en su informe El Estado mundial de la agricultura y la alimentacio?n de 2014.

En consecuencia, como organizacio?n de la Iglesia Cato?lica en Espan?a para la promocio?n y el desarrollo de los pai?ses ma?s empobrecidos, Manos Unidas mantiene su compromi- so firme a favor de una seguridad alimentaria sostenible y respetuosa con la “casa comu?n” que nos acoge. Esta lucha contra el hambre en el mundo ha de asumirse como un deber e?tico personal y una responsabilidad de la sociedad civil, si queremos garantizar el Derecho a la Alimentacio?n; un derecho inherente a la dignidad de toda persona humana. Este derecho -que se disfruta cuando las personas tienen en todo momento acceso al alimento adecuado- es posible. Pues, segu?n la FAO, la seguridad alimentaria y la soste- nibilidad del medioambiente a nivel mundial dependen de unos 500 millones de explo- taciones familiares (pequen?os agricultores, pescadores, pastores) que conforman la espina dorsal de la agricultura en la mayor parte de los pai?ses. Sin embargo, estas explotaciones son especialmente vulnerables ante la escasez de recursos necesarios para mejorar la produccio?n agri?cola y el impacto de las crisis medioambientales. Por eso, con nuestra Campan?a “Pla?ntale cara al hambre: siembra”, nos comprometemos a: Sembrar recursos: Para que todos, personas, instituciones internacionales y los pro- pios gobiernos en los pai?ses en desarrollo, facilitemos a las explotaciones familiares el acceso a los medios de produccio?n. De manera especial, a las tierras de cultivo, agua de riego, semillas de calidad y recursos financieros para el mantenimiento de las explotaciones.
Sembrar capacidades. Para que los pequen?os agricultores, con la participacio?n de los propios gobiernos locales, puedan desarrollar una agricultura respetuosa con el medio ambiente; mejorar las te?cnicas de cosecha y almacenamiento de la produccio?n; promover una alimentacio?n adecuada; y proveer una red de mercados locales para la comercializacio?n de los excedentes agri?colas. Sembrar responsabilidad y cooperacio?n entre los Estados: Los Estados son los responsables u?ltimos del derecho a la alimentacio?n de sus ciudadanos. Por eso, la impli- cacio?n de los gobiernos es necesaria para lograr la defensa de los ma?s de?biles, de las comunidades excluidas y del bien comu?n. Los pai?ses en desarrollo deben mejorar su gobernabilidad. Asi? mismo, todos los Estados deben comprometerse de modo efec- tivo en la defensa de los derechos fundamentales, especialmente el derecho a la ali- mentacio?n, y avanzar hacia una mayor proteccio?n del medio ambiente y una gestio?n transparente de los recursos naturales. La cooperacio?n entre Estados es urgente en aras de lograr la defensa de los ma?s de?biles y de las comunidades excluidas. Sembrar solidaridad. Sin el compromiso solidario de toda la humanidad no es posible acabar con el hambre en el mundo. Como dijo el Papa Francisco en su discurso a la FAO en noviembre de 2014: la solidaridad es la actitud que hace a las personas capaces de salir al encuentro del otro y fundar sus relaciones mutuas en ese sentimiento de hermandad que va ma?s alla? de las diferencias y los li?mites, e impulsa a buscar juntos el bien comu?n. Asi?, desde Manos Unidas, seguiremos trabajando en colaboracio?n con todas las personas e instituciones que promueven un modelo de desarrollo sostenible que fomente la austeridad en el consumo y detenga el consumismo compulsivo e irresponsable.
Como deci?a Mary Salas, la primera presidenta de Manos Unidas: “El di?a en que los hombres decidan que no haya ma?s hambre sobre la capa de la tierra, no la habra?. Supone una toma de conciencia semejante a la de la abolicio?n de la esclavitud. Sera? un mundo nuevo”.
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