Cocina del siglo XXI, la cocina de la salud.
Jueves, Octubre 26th, 2006
Adolfo ha conseguido llevar los aromas manchegos a los más prestigiosos fogones nacionales e internacionales. Para muchos ha conseguido algo mucho más difícil acabar con los complejos de la cocina castellano-manchega renovando nuestros platos más tradicionales y, por supuesto, nuestros vinos. Conversamos con Adolfo contemplando la torre de la catedral de Toledo, arropados con un buen vino de la casa…
Dicen los que entienden que Adolfo ha roto los complejos gastronómicos en Castilla-La Mancha y todo ello a base de preparar soberanamente los platos más tradicionales de nuestra gastronomía, eso sí, aplicándoles todos los avances que la tecnología pone al servicio de los nuevos maestros de los aromas como son nuestros cocineros. “¿Quitacomplejos? Lo mismo es verdad, por supuesto lo que si que está claro es que he tratado de terminar con ese tópico de que éramos inferiores y no estábamos a la altura de los demás, y no me refiero solamente en el panorama español sino también a nivel mundial. Había que acabar con los complejos y no solamente por satisfacción personal sino también por los espléndidos cocineros y restauradores que existen en nuestra región, lo digo con todo el sentimiento y con pasión. Gracias al esfuerzo de todos lo hemos ido consiguiendo”.
¿Cómo es la cocina del siglo XXI que nos presenta Adolfo?
Para cada uno de nosotros la cocina significa y representa algo muy diferente, es inherente al ser humano y por eso me resisto a identificarla con etiquetas. La tan nombrada fusión no es algo que hayamos inventado ahora, se ha venido haciendo desde todos los tiempos, llegaron los tomates y los adaptamos a nuestra cocina, igual que las patatas, los pescados frescos y ahora todo lo oriental tan en boga. ¿Cómo es la cocina del siglo XXI?, más sencilla, más técnica, más pasión y muchísimo más saludable. No nos equivoquemos, en la cocina del siglo XXI seguiremos utilizando tomates, calabacín, cebolla y pimientos, si es posible cuanto mejores sean y mejor controlemos su producción evitando pesticidas y demás, mucho mejor, pero aplicaremos todos los conocimientos y técnicas que nos han proporcionado muchos años de investigación y que harán que nuestra cocina, nuestra forma de comer sea mucho más rica y saludable. No olvidemos que somos lo que comemos.
¿Existe entonces una diferencia entre la buena o mala cocina?
Yo siempre digo que hay buena cocina y una cocina regular o mala y donde está el secreto de la buena cocina en los aromas, afortunadamente ya dejamos a los niños que huelan las comidas y nosotros también cada vez más nos atrevemos a oler lo que se pone en la mesa, por ahí vamos por buen camino. La cocina del siglo XXI es por tanto aroma, texturas y puntos de cocción, además de todas las investigaciones que en materia de nutrición se están realizando y que los cocineros poco a poco estamos incorporando a nuestros platos.
Adolfo es usted uno de los grandes de la restauración española, ¿tiene miedo a las imitaciones?
Santi Santamaría, Ferrán Adriá, Manuel de la Ossa… yo creo que cada uno tiene que tener su personalidad en la cocina, la cocina que hace Adolfo es posible copiarla mejor, es posible llevarla a otros lugares, alcanzar, con mucho trabajo y dedicación, también las técnicas pero siempre hay un toque personal, para bien o para mal, que hace de la cocina de uno algo propio e intransferible. Adriá con sus espumas, Arzak con su laboratorio de aromas recogidos por todo el mundo… todos coincidimos en un punto, tratamos de interpretar la cocina y una de las bases fundamentales son los aromas.
Ana Isabel Jiménez
Fuente: Revista de Castilla-La Mancha nº 177
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